jueves, 19 de marzo de 2015

Como diría Darth Vader... "Yo soy tu padre"...

En esta entrada no voy a hablar de un padre secreto que cae al lado oscuro de la fuerza; no.
En esta entrada no voy a hablar de un embrollo de comedia francesa donde unos bebés son cambiados al nacer; no.
Siendo sincera, en esta entrada no sé muy bien de qué voy a hablar. Sólo son un montón de ideas que han empezado a formar un revoltijo en mi cabeza con el eco de esta fecha; 19 de marzo.
Y es que las fechas sirven para mucho, eso es indiscutible. Son la excusa perfecta para darnos un homenaje gastronómico; nos permiten cumplirle a alguien el capricho con el que sueña desde hace tiempo. Las fechas sirven para tantas cosas.... Para reencontrarse con personas que hace tiempo que no ves.... Para felicitar cumpleaños... Para recordar a alguien que ya no está...  Para pararte a pensar un momento en cuánto quieres a alguien...
Las fechas sirven para ordenar los días, y hoy, 19 de marzo, la fecha me está sirviendo para hacerme, e invitar a hacerse a todo aquel al que le apetezca preguntárselo, la siguiente pregunta: ¿Quién es mi padre?.

Sé muchas cosas de mi padre...

 Sé que es el mayor de once hermanos. Le pusieron el mismo nombre que a su padre, y que al padre de su padre, e igual que ellos, su vida se unió al mar desde muy temprano.
Empezó a trabajar a los 5 años; pescando en el puerto, llevándole a mi abuelo la bolsa al muelle..., para ayudar en una casa donde no sobraba nada pero faltaban muchas cosas. A los 12 embarcó por primera vez ayudando en la cocina de un barco.( Sus peripecias darían para escribir no sé cuántos libros, quizás algún día me ponga a ello; puede...). A los 18 obtuvo el título de patrón de litoral, y al volver de la mili, el de patrón de altura.

Sé muchas cosas de mi padre...
A los 23 se hizo novio de mi madre, y a los 24 se casó con ella. A los 30, tuvo que embarcar rumbo a África, y no estuvo aquí cuando nací.
Sé que vivió momentos difíciles; que sorteó temporales, que vistos desde aquí, con los pies en la tierra, nos parecerían efectos especiales de una película. Sé que asumió su ausencia para sacar adelante a su familia. Sé que tengo su mismo color de ojos, que nadie sabe de dónde proviene, y que ahora ha heredado David, mi hijo.
 (Por cierto, veis qué importantes son las fechas, los números... también sirven para ordenar recuerdos desordenados)
Sé que me llevó a ver a aquellos cachorros inolvidables para mí, de los que he hablado hace poco; me cogió en colo... Agarrada a su mano fui a comprar mi tan deseado supermercado de juguete...
Ahora, tanto tiempo después de todo aquello, es el abuelo de mis hijos, de esos que se quedan con la espalda destrozada porque son ser incapaces de negarles convertirse en su columpio; de eses que les compran lo que yo no quiero o no puedo comprarles.

Sé muchas cosas de mi padre, pero tan pocas...

La palabra "Padre" es enorme; gigante. De esas palabras eternas que pesan toneladas y, a veces, se comen al hombre, al chico, al niño que fue ese padre.
¿Qué le gustaba hacer?, ¿Escuchaba música?; ¿Le gustaba ir al cine?; ¿Qué sueños tenía?...

La palabra padre es una palabra exigente...



Ahora que tengo a otro padre en mi vida; el papá de mi cuento; papá de mi hada y de mi osito, he pensado en esto muchas veces...
Ellos no van a conocer al chico que en la facultad llevaba su vida guardada en una mochila; el que me prestó los libros de "El Señor de los Anillos", o me presentó a Hermann Hesse.
Mis niños no sabrán que me enseñó a hacer cosas comestibles  en la cocina (yo antes era una auténtica pesadilla... en la cocina, se entiende); ni que con él probé el vino tinto (un Milflores en la Taberna de A Penela, en mi querida Coruña)... No sabrán muchas cosas, pero quiero contárselas, lo he decidido.
Quiero que sea el que los lanza al aire más alto que nadie (aunque eso a mí no me hace nada de gracia), el que los columpia y les enseña a nadar. Quiero que sea su monstruo de las cosquillas y el que se inventa canciones para ellos. Y también quiero que sea mucho más...
Un día les sentaré y les diré: Blanca, David, este es vuestro padre... Y me llamaran pesada, seguro; e intentaran con más o menos disimulo jugar con el móvil. Pero yo voy a decírselo.

Creo que todos los padres se merecen la oportunidad de ser más que papás, por mucho, muchísimo que eso sea...

Me he enfadado con mi padre muchas veces, y él conmigo. Me han molestado cosas, o no he entendido algunas; y al revés. Igual que mis hijos (aunque ahora que todavía son unos duendecillos, me parece increíble) se enfadarán con su padre. Pero en la fecha de hoy quiero pensar que debemos regalarle a los padres, a los papás, la oportunidad de ser más que eso. Ser personas que pueden cometer errores, estar tristes o alegres; o no saber cómo están. En la fecha de hoy quiero intentar tener presente que son seres humanos, personas, papás...

Y, como le dijo Osgood (Joe E. Brown) al femenino Jack Lemmon  al final de "Con faldas y a lo loco", pensar que... "Nadie es perfecto".
Dediquemos este día a la imperfección de nuestros papás.

"Feliz día del padre"

5 comentarios:

  1. Me has hecho llorar con estas palabras.
    Yo ayer habría dado todo por poder pasar el día con mi padre, al que perdí hace tres meses, y del que sé tanto y me dio tanto...
    Afortunadamente mis hijos también tienen un padre maravilloso que siempre está y ha estado, y esperemos que esté mucho tiempo. Enhorabuena por ese padre tan maravilloso y un besito, has escrito unas palabras preciosas.

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  2. Lo siento mucho de verdad, no imagino lo duro que debe ser. Gracias por tus palabras. No hay nada mejor cuando escribes,que sentirte comprendida. Un beso

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  3. Lo siento mucho de verdad, no imagino lo duro que debe ser. Gracias por tus palabras. No hay nada mejor cuando escribes,que sentirte comprendida. Un beso

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  4. Gran texto, donde le das la importancias que se merecen a esos padres entregados. Mis hijas tienen un padre excepcional, nunca sabrán esa parte que sólo me pertenece a mi. Pero ellas tendrán esa parte que será sólo de ellas con él, y será maravilloso seguro.
    Un besillo.

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  5. Muchas gracias, María. Además creo que a veces se les coloca en un segundo plano, y de ahí hay que rescatarlos. Besos!

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