martes, 23 de febrero de 2016

Autopsia en el espejo

 
 
 
Voy a coserme la boca;
los labios;
puntada a puntada.
Con la sangre penetrando
entre los dientes.
La sal en la lengua.
Respiro el dolor
como un vampiro de la vida.
 
Voy a amputar la vergüenza
que me crece
en las ideas,
por las palabras calladas,
los silencios
y los gritos que escupe
la oscuridad de una bombilla
dentro de mis ojos.
 
Desnuda frente al espejo
asoma la cicatriz
hinchada y rugosa,
homenaje al fruto
de mi vientre.
 
Quiero conocerme. Hoy. Ahora.
Ya.
Autopsio mi mirada.
El iris color miel.
Abejas que zumban
en mi espalda.
La pupila
como un interrogante.
 
El tiempo se estira.
Una goma vieja
que no regresa nunca.
 
Las arrugas nacen como manecillas de relojes
alrededor de los párpados.
Mis debilidades cobardes
escondidas entre
las pelusillas de mi ombligo.
 
Una peca por cada día,
como aventura de infancia
pegada a la piel.
Días claros y grises.
Noches y páginas.
 
Raspo el miedo con las uñas.
Los surcos de mis dedos me recorren.
Autopistas infinitas.
Infinitas noches.
Y otra más.
Otra página.
Ésta.

viernes, 19 de febrero de 2016

¡GRACIAS!

Estoy frente a la pantalla del ordenador. Sí, ahora mismo.
Estoy aquí muy contenta porque por fin cumplo (más o menos) con esta tarea que tenía pendiente desde hace tiempo. La verdad es que ya estaba empezando a preocuparme por si conseguía cumplirlas y, lo que es más importante, por si alguien pudiera pensar que mi retraso podría significar que no me importaba.
A veces, y en mi caso muchas, muchísimas, infinitas veces, el día se vuelve del revés, como un calcetín, y es dificilísimo ponerlo del derecho; como cuando a ese calcetín le da muchas horas el sol y se queda todo reseco y tieso. Pues igual, mis días son muy poco míos y muy de los pequeños (peludos y no peludos) que me rodean, y el tiempo que ellos tengan a bien regalarme para mí sola.
Bueno, en fin, que esto nada tiene que ver con calcetines. Tiene que ver con dar las gracias: Muchas, miles; millones de gracias por acordaros de mí, y de "Nariz de Chocolate" que al fin, es una extensión de mí misma. Un pequeño lugar muy desorganizado, poco actualizado, etc... pero muy mío, donde vuelco esas ocurrencias que mi imaginación me susurra al oído, o ese pensamiento que me toca despacito el hombro para que lo siga.
Gracias,
Lunnaris Salper que desde Mi pequeño rincón, me nominó para The Besto Blog Award, al igual que hizo más recientemente María del Carmen Piriz, desde Alguien con quien hablar.

Y gracias también a ti, Rocio G.F , por nominarme a The Versatile Blogger Award, en tu blog Bienestar Psico Social
.
 
¡Disculpad la tardanza y millones de gracias!.
Ahora paso a contar unas poquitas cosas sobre mí y a responder las preguntas:
 
A ver... ¿Por dónde empiezo?...
Vivo en Galicia. Me encantan el mar y el viento; la naturaleza... Así que tengo suerte de vivir aquí.
Tengo dos peques: una niña sirena y un niño escalador y otros dos peques peludos que muchos ya conocéis, porque como una mamá pesada que soy, hablo muuucho de ellos: son Trufo y Canela.
Me encantan las películas y las series y leer, leer, leer.
Adoro a los animales y me afectan mucho sus temas; muchísimo.
Soy un desastre y muy poco organizada.
Hago cosas cosiendo: broches, muñecas...
 
Estas son las preguntas que me hicieron:
Lunnaris:
-¿Qué tipo de libro prefieres?.
Pues ninguno en particular. Me dejo llevar por flechazos de los que surgen entre las estanterías de las librerías.
-¿Libro favorito?. Podría decir muchos. Pero siempre me quedo con "Mujercitas", el primero "de mayores" que leí, y ahora con "Historia del Rey Transparente" de Rosa Montero y "Paraíso inhabitado", de Ana María Matute.
¿-Cuánto tiempo llevas con el blog?
Pues con esta nueva etapa un añito. El blog tiene más tiempo. Lo abrí cuando me quedé embarazada del  peque escalador pero me mandaron estar muy quieta y tranquila así que tuve que aparcarlo.
-¿Cuál es tu escritor favorito?. Otra vez podría decir muchos, pero siempre diré Ana María Matute.
-Un personaje que te gustaría encarnar: Me gusta Leola, de Historia del Rey Transparente, una auténtica luchadora y aventurera.
-Villano que odias: no es que se le llama "villano", pero me da mucho miedo la Bruja Blanca de las Crónicas de Narnia.
-Papel o e-book: Prefiero el papel. Olerlo un libro es fantástico; sentirlo... Pero por la seguridad de mi familia que algún día iba a sufrir un avalancha de letras, he tenido que empezar a consumir mucho en e-book.
-Consejo que darías a un nuevo bloguero. ¡Uy, soy pésima!. No soy capaz de publicar a veces ni un día a la semana; no leo todo lo que me gustaría; me olvido de hacer la entrada para agradeceros los premios... Sólo que lo disfrute como él o ella pueda.
-¿Eres adicta a algo?. Me encanta el chocolate (en sus múltiples variantes) y los regalices rojos.
-Cantante/grupo favorito: Vetusta Morla, sin duda. Letras que son auténtica poesía.
-No puedes salir de casas sin: una libreta (aunque a veces me olvido el boli y me enfado un montón), y mi hijo escalador, que por ahora está conmigo casi a todas horas: yo soy su árbol y él mi koala.
María del Carmen:
-¿Por qué te decidiste en hacer un blog?. Siempre me gustó escribir; siempre, así que un día me dije... ¿y cómo será eso de los blogs?, y hasta hoy... que todavía no lo sé...
-¿Cómo te gusta más en papel o en e-book?. En papel, aunque como ya he explicado hace un ratito, mis circunstancias espaciales me obligan a leer en e-book muchas veces.
-¿Qué lectura recomendarías?. Creo que sería bueno que todos leyésemos alguna vez "Juicio a los humanos" de José Antonio Jáuregui. Hace pensar mucho, mucho, mucho...
-¿Cuál fue el libro que te ha marcado de niña?. Mujercitas. Fue un paso al frente. Pasar de los libros juveniles a historias con drama, con guerras, muerte... e idealizar a mi primer personaje:"Jo".
-¿Cuál libro estás leyendo ahora?. Acabo de terminar uno titulado "Bajo los cielos de zafiro".
-¿Qué opinas de los libros adaptados al cine?. Yo creo que puede salir bien o fatal; depende. Pero creo que casi siempre ocurre que si te has leído ya el libro antes de ver la peli, probablemente tengas creadas unas expectativas, tu propia película en la cabeza y por eso puede pasar que la peli de la pantalla acabe decepcionando.
-Escritor favorito: Ana María Matute.
-¿Qué estación del año te gusta más?: todas. Todas tienen algo que es mi algo "favorito". El otoño, los colores, las hojas secas, la luz que empieza a ser diferente. La primavera, las flores, los aromas. El invierno, el viento, el mar embravecido, el paisaje. El verano, las tardes eternas, las noches cálidas y el sol.
-¿Te gusta viajar?. Sí, seguro. Pero ahora sólo viajo con mi imaginación.
-¿A qué país viajarías?.  Pues suponiendo el mundo como un lugar pacifico y tranquilo, iría a Jordania. Me encantaría conocer Petra. Y, a Escocia; castillos, leyendas; paisaje, monstruos en el lago...
¿Qué harías si te encuentras un pobre en la calle y te pide ayuda? Pues depende del caso; de las circunstancias... Supongo que a todos nos ha pasado alguna vez que nos piden algo; dinero, un bocadillo, pañales... Si puedo y la situación me lo dice intento ayudar en lo que me sea posible.
 
Bueno, y hasta aquí va mi rollo, ahora mis nominados:
*Flora Rodríguez por Entrealtibajos.
*Mila Gómez por Encuentros
*Julia C. por Palabras y latidos.
*Isabel Lojo por Isabel Lojo
*Irene G. por La Quimera
*Ana Molina por Hilvanando palabras
*Miriam Gimenez Porcel por Incoherencias sin más
* Laura López Lamiel por El blog perdido de Laura
*Chari BR7 por La voz de las olas
 
Si os apetece os dejo unas preguntas:
¿Por qué empezaste el blog?
¿En qué o quién te gustaría convertirte?
¿Qué súper poder te gustaría tener?
¿Qué te gusta hacer, además de escribir?
 Libro favorito.
 Escritor favorito.
¿Te gustan los animales?
Película favorita.
Personaje histórico
Una canción
 
 
Y aquí me planto. Esperando que si no os da pereza contéis vosotros algo más de lo que yo pregunto :)
 Disculpadme, como siempre, por ser tan desastrosa que no soy capaz de terminar una entrada de agradecimiento "como Dios manda", pero... el tiempo se me agota...
Espero conseguir convertirme en domadora de relojes o maga del calendario para descubrir y descubrir; leer, leer y leer todo lo maravilloso que hay ahí, a ese otro lado de mi pantalla.
Muchos besos a todos.
 
 
 
 
 
 
 
 
 



martes, 16 de febrero de 2016

Cuento y te cuento.

 
 
 
Estoy en la terminal del corazón,
por donde pasan tus idas y venidas.
Aterrizajes y vuelos en mis labios.
Estoy recostada en una silla,
con el plástico clavándose en
mi espalda,
el sudor pegado a mis axilas;
el hambre atrasada en
el estómago.
 
Engarzo los minutos
en el cordón de mi zapato,
en mi pelo,
en los latidos de mi corazón;
en cualquier sitio,
para no olvidarlos.
Para no perderlos.
 
Envuelvo mi ansia en un pañuelo
de papel.
Una bola en el bolsillo
de mi abrigo.
Te echo de menos de celulosa
y aroma a menta.
Te echo de menos.
 
Cuento baldosas; segundos...
Cuento vasos de agua.
Cuento sonrisas desencontradas.
Te cuento.
 
Te cuento de cuando tu nombre
vuela entre las nubes...
De cuando mi corazón viaja,
polizón, en la barriga de una nave.
Te cuento de cuando me faltan tus dedos
leyendo en mi piel.
Un braille sólo nuestro.
De cuando le faltan piezas
a mi puzzle.
 
Incompleta.
Cuento y sigo contando,
días y video llamadas.
Te cuento.


jueves, 11 de febrero de 2016

¿Qué fue de Escarlata?





Ya han pasado tres semanas desde que la vi por primera vez.
Esperaba en la cola del comedor que regenta el Convento de San Francisco. Destacaba entre los demás; algunos sentados sobre enormes hatillos, mantas o mochilas; otros apoyados sobre las paredes de piedra y musgo. Pero ella no. Ella, erguida; recta como una vara. Sin más equipaje que una cartera de noche de terciopelo borgoña, colgada descuidada de su muñeca por una cadenita dorada.
Hace frío. Algunos saltan para entrar en calor; otros se frotan las manos. Pero ella no. Ella no parece notarlo.
Luce un vestido de lana gris y unas botas gruesas pero por encima tan sólo viste un abrigo liviano parecido a un kimono. La tela está llena de delicados dibujos que el tiempo ha ido comiéndose, hambriento como siempre de colores y formas; y alegrías.

Ella, los otros; el lugar, el paisaje; se contradicen.

Cruzo el paso de cebra hipnotizada, sin dejar de mirarla.
Soy un pez en la red de las hebras de plata que pueblan su pelo enmarañado; de la peineta de plástico que asoma entre ellas; de su clavícula huesuda.
Soy un pez fuera del agua al que la vergüenza deja sofocado y sin aire cuando sus ojos desafiantes se cruzan con los míos.
¿Qué miras?, parecen decirme.
¿Qué miro?. A nada  y a todo. A ti.

No soy la única. Más personas se vuelven a mirarla. Su sola presencia es un espectáculo. Una anomalía de lo cotidiano...
 Y es que cuando pasas todos los días por el mismo sitio te acabas familiarizando con cada palmo de realidad que paseas... Los edificios, los árboles; el cartel que revolotea con el viento en el portal anunciado una plaza de garaje...
Cuando pasas todos los días por el mismo sitio tuteas a las palomas y a los gorriones que ven correr las horas desde el tejado de la plaza; adivinas de qué color teñirá la lluvia el rectángulo de cielo que enmarcan las antenas de los edificios...
 Cuando pasas todos los días por el mismo sitio, memorizas los  rostros de las personas; el que pasea al perro; la que corre siempre porque llega tarde al trabajo; el abuelo que deja a los nietos en el cole; el chico que toca el violín en la esquina; los que esperan en la cola del comedor...

Ella era la novedad. La bombilla para los insectos en una noche veraniega. La telaraña donde se adivinan entretejidas mil y una historias entre la seda.

Durante muchos días pasé por allí levantando la vista hacia las escaleras, y allí estaba, como una estatua de mármol; cada arruga cincelada a pulso.
Su presencia despertó mi imaginación; la alimentó; le dio vida.
Cada surco en su piel servía para inventarme una vida para ella: cantante de ópera a bordo de un trasatlántico, pintora, ladrona de guante blanco, espía internacional, condesa centroeuropea caída en desgracia...

Hace un par de días, como siempre, alcé la vista mientras cruzaba el paso de cebra; ese junto a la librería. Ella no estaba, pero se quedó en mi cabeza, como una canción que intentas retener antes de empezar a olvidarla.

Por la tarde la vi en el supermercado que hay junto a mi casa. Fue una sorpresa, verla de cerca; verla allí.
Estuve a su lado. Sentí su olor; su frío.
Con los dedos rígidos y urgentes contaba un puñado de monedas de céntimo hasta conseguir pagar dos cervezas.
La escuché hablar con la cajera. A duras penas consiguió hacerse entender con un par de palabras en español y gestos. Quería una bolsa.
"Thank you". Y se fue.

Pude imaginarme su voz llena de nicotina sobre el escenario de un teatro. Una gran actriz, seguro. El color indefinido de sus ojos contemplando al público. Ahora eran opacos, pero guardaban en el fondo del iris un brillo; otros tiempos; otra vida.
No sé por qué me vino a la cabeza la joven Vivien Leigh, sonriente con su vestido de flores verdes, convertida en Escarlata.

Cuando salí del supermercado empezaba a llover.
La vi alejarse por la acera que lleva a la estación de tren. Se había puesto la bolsa de plástico en la cabeza. Bebía la cerveza y hablaba con alguien que sólo ella podía ver.

Ya no volví a encontrarla.
Muchos días, como hoy, me acuerdo de ella.
Me pregunto, ¿Qué fue de Escarlata?.

Quizás, al final, ha encontrado el camino a Tara...