jueves, 30 de enero de 2014

Castigada en casa, por esa cosa llamada bronquiolitis...
(Pero en buena compañía)
 
No me puedo creer que haya tardado tanto en volver a ponerme frene al teclado. ¡¿Qué digo?!... Claro que me lo puedo creer si miro hacia atrás y pienso en cómo han sido los últimos dos meses...
 
Ya no tenía demasiado tiempo, nadie lo tiene con una peque de cuatro años y un enanito de 4 meses, pero la Navidad le trajo de regalo al peque una neumonía y una estancia en el hospital y la cuesta de enero se nos hizo más cuesta porque el peque volvió al hospital esta vez con una bronquiolitis y una infección respiratoria que lo tuvo de nuevo diez días ingresado.
Y pensar qué yo no sabía lo qué era la bronquiolitis, y ahora tengo un kit completo para tratarla: mascarilla con nebulizador, aerocámara, etc...
Pero bueno... al menos ya estamos en casa y en los pequeños descansos que puedo tomarme en mis funciones de mamá- enfermera (pocos, porque en media hora le vuelve a tocar mascarilla) pues intento relajarme un poco e inventar más cosas, aunque ya sé que todas están inventadas ya, qué puedo hacer con fieltro.  Y como David tiene para un tiempo sin poder salir de casa, precisamente porque el tiempo no acompaña; es cierto lo que leí el otro día no sé dónde de que a la Virgen de la Cueva se le está yendo de las manos;  esto es sólo el principio. Ahora además de broches y cuadritos, también hay...

 
Libretas... (Esta es para mi peque, Blanca)
 
Estuches o "fundas para algo" (porque las utilidades pueden ser varias); y puntos de lectura...
  
 

 
Hago lo que puedo... porque David ya se ha despertado y mis paranoias también; si tendrá fiebre, si tose más que ayer... ¡Maldita bronquiolitis!. Ya es complicado creer que eres una mamá regular como para que venga ella a tocarte un poco más las narices....
¡¡QUÉ VENGA YA LA PRIMAVERA!!
 
 
¡Hola, dormilón!