jueves, 24 de diciembre de 2015

El día de la lotería

Estos están siendo unos días agridulces, con mucho "agri" al principio.
Empezamos yendo con Canela al veterinario. Nos confirmaron el mal pronóstico de uno de los bultos que tiene, y nos dijeron que había que operarla, pero que no se puede hasta que baje de peso porque está un poco más gordi de lo que debería. Yo salí del veterinario muy triste. Necesité todo el día para coger fuerzas y pensar en positivo. Luego la vi aquí en casa, dándole la lata a Trufo, persiguiendo al peque... la necesitamos, y no nos la van a quitar sin luchar. Así que Cane por ahora está siguiendo una dieta especial, y todo lo que venga después va a encontrarse con nosotros cara  a cara.
El lunes, el peque empezó a ponerse raro; una de sus crisis. Urgencias; mascarillas y miedo.
No podía pensar en volver a pasar las Navidades junto a una cuna de hospital, como hace dos años. Nos dijeron que el día siguiente sería clave para saber si tenían que ingresarlo para superarlo.
Y llegó el martes, el día de la lotería.
La semana anterior habíamos pensado en él como un día que nos íbamos a tomar libre. La niña sirena se iba a hacer un taller de navidad que le apetecía mucho, y nosotros nos imaginábamos con el peque bien abrigadito haciendo recados navideños.
Al final, con el sorteo de fondo, la realidad fue que esa mañana el peque seguía muy malito, y la niña sirena no pudo hacer su taller porque también se puso mala.
Fueron cantando los premios y yo, de cuando en cuando, echando un vistazo a los números anotados en mi libreta.
Después de comer timbraron. Un señor con cara de circunstancias me dijo que algo pasaba en una tubería de nuestro piso porque estaba cayendo agua en el portal.
Yo, muy segura de mí misma, le dije que era imposible y abrí el grifo de la cocina para mostrarle lo bien que estaba todo, mientras pensaba que no podía salir nada peor de lo que ya estaba. De repente el agua inundo la cocina en apenas un minuto. Tocó vaciar armarios, secar y fregar.
Intentamos poner la televisión para olvidarnos un poco de todo lo demás, pero también se estropeó (es en serio). A las dos horas el fontanero se marchó, y la inundación, y casi casi se marcha también la esperanza de tener un buen día.
Pero, como el día de la lotería me pareció desde pequeña que tenía algo de mágico, hice caso de un sabio consejo que me dieron. Respiré hondo; me reñí a mí misma y me hice callar. Los pensamientos negativos atraen lo negativo. Así que, a pensar en positivo y, con muchos, muchos motivos, dejé llegar la parte "dulce" del día.


A media tarde, el peque empezó a respirar mejor y bajó la fiebre. La niña sirena se animó y gastó todos los rotuladores nuevos coloreando un montón de cuentos que imaginó para llenar su día. Canela y Trufo dieron su paseo, y al final, sobre las nueve, cenamos todos juntos en el salón, olvidando todo lo demás. Los peludos en sus cestas y nosotros como zombis ya  a las diez de la noche, nos fuimos a dormir.
Fui a lavarme los dientes y vi de soslayo el décimo no premiado que quedó olvidado junto a los robots de juguete.
¿Y qué?: estamos juntos, el peque mejora, vamos  a luchar por Canela, y tengo mil cuentos para llenar mis días.
Ya me ha tocado la lotería.
(Ah, y arreglamos la tele)

 Ahora voy a tomarme unos días de descanso para reponer fuerzas, pero intentaré ponerme al día de todo lo que se me ha quedado por leer.

Muy felices fiestas a todos. Os deseo lo mejor; que se cumplan vuestros deseos y que también os toque la lotería.
¡Muchos, muchos besos!

viernes, 18 de diciembre de 2015

Princesa suburbana

 
 
 
Seguiste nuestros pasos por la acera,
cazadora en busca de cariño.
Con el pelo enredado y señalado,
eras inocente como un niño.
 
Llegaste con el hambre retrasada,
y el cariño no lo habías estrenado.
Llegaste apestando y agotada,
princesa de aquel pueblo suburbano.
 
 
 
 
El reloj de tu cabeza se ha parado.
Tú te has quedado allí, joven y dura.
Con lágrimas de miel en tu armadura
y el corazón blandito y esponjoso
latiendo en tu cuerpo maltratado.
 
Canela, niñera y besucona;
espíritu de cachorro; soñadora.
Canela, libre, familiar; exótica.
Sólo tú podrías ser Canela sin "n".
Caela.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Una sonrisa por Navidad


Hola a todos, este año la Navidad en casa, unas fechas que nos encantan y siempre disfrutamos, nos está costando un poquito de esfuerzo. A nuestra querida princesa suburbana, nuestra perrita Canela le han encontrado unos tumores con muy mala pinta. En unos días tiene una consulta en el veterinario que nos dará más información. Incluso escribirlo me está costando...
Pero queremos, quiero, ser fuerte. Pensar que iremos afrontando las cosas según sucedan y mientras, disfrutaremos de ella, de sus ladridos a deshoras, de sus mimos, y de su mirada..., y claro, de estas fechas. Y, como hablamos de disfrutar, y ya sabéis todo lo que disfruto escribiendo y leyendo, he decidido sacar tiempo y valor (hay que tener mucho para seguir escribiendo mientras el peque me trepa por la espalda), para dedicaros estas líneas, a vosotros que me leéis y a los que leo, y a los que leeré...
Este mundo virtual, con nuestros encuentros virtuales cada vez se ha vuelto más "real" para mí. Pienso más en vosotros que en gente que conozco en persona,  y no penséis que digo esto porque mi vida social es un hábitat propicio para un oso polar... No, de verdad que no.
Aquí, frente a esta pantalla, o frente al papel que a veces la precede (es que soy muy clásica, y es que a veces tengo que escribir en situaciones de auténtica emergencia hogareña y corre menos peligro un bolígrafo que un portátil) he vuelto a ser la que era... He vuelto a recuperar las ganas de escribir y esa soy yo.
Últimamente este pequeño blog tan desastroso, ha recibido varios premios:
El Ranita lectora,

 otorgado por otra amante de los animales, Chari BR7, y por Consciencia y vida Magazine.
El Parabatis,


que me ha concedido también mi amiga Chari.
El Premio  Nen@ tú vales mucho,

de Chari, y de Joseme Españoles.
El premio Reconocimiento Ahínco,

 
de Carmen Cardeñosa.
Y, por último, pero no por ello menos importante, el Premio Excelencia Saliendo de la Matrix, 
que me ha regalado Consciencia y Vida Magazine.

En algunos debería nombrar a un número de nominados, en otros, no... da igual. Si no os importa, voy a hacerlo así, ahora, a mi manera. Sé que quiénes me los habéis dado lo habéis hecho con el corazón, y así voy a hacerlo yo también, nombrando a esas personas y a esos blogs que me acompañan, me enseñan, me hacen reír, me hacen llorar, pensar, y vivir de otra manera. Los más cercanos; a los que casi puedo tocar.
Gracias a todos.
-Chari BR7 y su blog, La voz de las Olas. Como ella dice, me descubrió hablando de mis perritos (Canela y Trufo), y qué suerte ha sido, porque he llamado a la puerta de su blog y he descubierto a otra amante de los animales, a Fibi, y un mundo maravilloso que siempre me sorprende.
-Carmen Cardeñosa y su blog Jugando y aprendiendo juntos, que nunca sabrá lo bien que me vienen sus entradas; sus juegos, sus manualidades, y lo felices que nos hace en casa.
-Carmen Pinedo y su blog Carmen Pinedo Herrero, que me ha hecho redescubrir mi amor por el arte, y a ansiar imaginar todas las palabras y las historias que crecen junto a él.
-Consciencia y Vida Magazine y su blog, Consciencia y Vida/ Magazine, que ahora me ha abierto las puertas de una comunidad en la que me siento en casa, Saliendo de la Matrix ; que me hace preguntarme e interesarme por cosas que el día a día a veces nos hacen olvidar.
-Marigem Saldelapuro,  y su blog, Pequeños trucos para sobrevivir a la crisis. Ella fue una de las primeras que descubrí. Leerla es siempre una sorpresa, y a veces una locura, cuando no soy capaz de abstraerme a su pregunta de los jueves reflexivos, y me quedo rumiándola y rumiándola... muy típico de mí.
-Flora Rodríguez y su blog, Entrealtibajos. Recuerdo cuando empezó, un poquito después de mí. Recuerdo la primera poesía que leí de ella, "Quisiera morir desnuda".
-Joseme Españoles y su blog,Viaje y Fotos. Hace poco que la conozco pero ya he viajado kilómetros y descubierto sitios. He vivido historias que me han recordado algunas tan, tan lejanas... y he tenido la suerte de recibir sus visitas en mi blog, y también sus palabras.

Mi corazón me dice que me estoy olvidando de muchos. Lo sé y lo siento. Los que ya he empezado a conocer pero ahora no me han venido a la cabeza, ni a las puntas de los dedos; los que estoy segura que conoceré. A todos. A los que leí una vez, dos, ninguna. A todos gracias.
Y a vosotros, mis nominados, muchas, muchas gracias por ayudarme a sujetar esos andamios, un poco carcomidos, que ayudan a desplegar mi sonrisa en Navidad; esta Navidad.
Muchos besos a todos.
Feliz Navidad.

 


domingo, 13 de diciembre de 2015

Pueblo de perros

Vivo en la ciudad. Es una ciudad "pequeña" (según con cuál la compares, claro), o que  suele considerarse pequeña; pero una ciudad.
Hace unos años viví en un pueblo. Allí sufrí bastante con el tema de los perros abandonados, maltratados, atados día y noche a una cadena, solos en una finca, etc.
Cuando nos mudamos a la ciudad pensé que todo eso iba a quedar más disfrazado; más lejano, al menos a mi vista, porque a mi corazón nunca; jamás. Pero aquí ya tengo claro que es imposible.
En Galicia, el comienzo y el fin de la temporada de caza marcan un pico de abandonos altísimo. Las protectoras y las perreras se saturan. Es increíble. Increíble, pero, desgraciadamente cierto.
Intento ayudar, o eso creo, y cuando me siento muy sobrepasada miro a mis peludos, y al de mis padres, todos mestizos descartados de la caza, y pienso que al menos ellos...


Pero ya son demasiados días encontrándome abandonos aquí, en una zona verde en medio de la ciudad. Ya son demasiados dando aviso a la protectora, poniendo una nota en Facebook, intentando fotografiar, coger, viendo como cruzan la calle y se pierden...
Estoy muy, muy enfadada. Estoy muy, muy triste.

Pueblo de perros muertos...
Tus calles ladran, tus calles gimen,
tus calles lloran.
Mas todos callan.
Mas nadie escucha.
 
No hay batalla. No hay lucha.
No grites.
Llora y vete.
Lágrimas, horas, días,
limpian la calle de muerte.
 
Pequeños condenados,
escuálidos y hambrientos,
que andando a cuatro patas
os cruzáis con los coches,
perdéis vuestros alientos.
Suspiran por vosotros,
caminos asfaltados.
 
Mi corazón, os lo entrego.
Casa y cementerio.
Un hogar para todos,
los vivos y los muertos.
 
Os pondré nombres
oscuros y callados,
que no conozca el hombre.
Para que no os encuentre,
para que no os masacre
su sucia indiferencia
del color de la sangre.
 
En mi vais a morar
aunque me duela el pecho,
aún en mi último lecho
sin poder respirar.
 
Os quedaréis conmigo.
Siempre estaremos juntos,
como el mejor amigo
que debisteis de ser.
 
Aunque el mundo no entienda
que yo no entiendo a un mundo
que no intenta entenderse.
Aunque el mundo no entienda
que así está para siempre
destinado a perderse.
 
Fantasmas invisibles,
ángeles en la tierra,
en mi tendréis reposo.
Nunca más nómadas;
nunca más vagabundos
en invierno lluvioso.
 
No olvido.
No olvidaré.
En mi pequeño pueblo
de tumbas en la acera,
traeré para vosotros
la primavera entera.
Siempre os recordaré. 
 
 
 
Fuera llueve y está muy oscuro. Trufo y Canela ya han dado su primer paseo y están tranquilos. Dormitan en sus cestas.
Al menos ellos...

viernes, 11 de diciembre de 2015

Libros y emociones: Las emociones de "Inside Out" traducidas a mis libros....






Hace ya unos días, una compi, +Chari BR7 , en su blog http://lavozdelasolas.blogspot.com.es, me invitó a realizar un pequeño listado, clasificando mis lecturas siguiendo las emociones protagonistas de la peli "Inside Out". Es un poco raro (mi listado, digo), pero... ahí va:


La verdad es que alegría me han traído todos los libros, desde siempre. Desde que era fan incondicional de los misterios de Trixie Belden, o recorría el mundo con los hermanos Hollister... Me han acompañado siempre. He crecido con ellos; han sido, son y serán mis grandes e imprescindibles amigos.
El primero que me viene a la cabeza es Mujercitas. Me hizo imaginar; soñar, de verdad. Sueños "de mayor". Soñaba con ser Jo, la hermana mediana, la escritora. Ayyy....
También me viene a la cabeza "Historia del Rey Transparente", de Rosa Montero. Ya de adulta, me  devolvió un poco (mucho en realidad) a esa fantasía, a ese dejar volar la imaginación. Con treinta y algo, soñé con ser Leola, cabellero andante.
En cuanto a un libro que me dio asco, coincido con Chari, "El Perfume", lo consiguió. También uno,  titulado "Hilma y su hija", "Palabras de amor" es el título de esta primera parte.  Me lo trajeron un año los Reyes (supongo que a pesar de su magia no son infalibles) Es una triología. No leí los siguientes volúmenes. Me marcó, la verdad, hasta tal punto que debe ser uno de los únicos libros que jamás pude terminar. Demasiado duro.
Pues tengo que decir el mismo con el que terminaba el párrafo anterior, "Hilma y su hija". Me enfadó lo que pasaba en el libro; la incomprensión social de los sucesos, y un largo etcétera...
Y, por supuesto, "Jane Eyre", uno de mis preferidos.
Esta casilla la dejo en blanco. Soy de las que tienen miedo del propio miedo, así que me abstengo...
Esta es sin duda mi categoría estrella... Soy así, una loca que se enfrasca ilusionada en una lectura que sabe va  a tener que acompañar de un paquete de pañuelos...
"Jane Eyre" me hizo sufrir mucho, muchísimo.
"Ana Frank", leído en plena adolescencia fue una bofetada; un puñetazo en el estómago y en mi modo de ver la historia del siglo XX.
Y, más reciente, "La elegancia del erizo", de Muriel Barbery. Buff, como lloré. Estaba embarazada de siete meses, y eso creo que no ayudó...
 
Habría muchos más... muchísimos. Pero ahí queda eso y esta "chorradilla bloguera" como le han llamado mis compis.
 
Besos a todos.