jueves, 1 de septiembre de 2016

En un vaso de agua







Floto con vosotros
en el líquido caliente
que rebosa mi maternidad.

Recorro con la vista
los caminos de venas azuladas
que pueblan esos pechos hinchados
que el espejo revela como míos;
carreteras secundarias
que también me llevan
a vosotros.

Mastico la bilis de mi enfado,
sin tiempo para la porcelana.
Furia cansada.
Imagino vuestras manitas
enredadas
entre los miedos
que bombea mi sangre.

Imagino mi respiración
compartiendo el aire fétido
de inseguridades
que se incrustan en mi carne
y el tiempo va pudriendo.

Y, en la noche,
siento vuestros giros imposibles
en mi interior.
Ni mil ovejas bien armadas
ganan la batalla a mis pensamientos.

Me ahogo en el vaso de agua
que reposa junto a mi cama.


Me ahogo...

Al fin, el sol sale
tras el edificio de ventanas
azules.

Os siento,
como mariposas
en mi vientre.
Bebo el agua del vaso.
Respiro.
Os respiro.
Os quiero.