martes, 18 de febrero de 2014

¡Cómo pasa el tiempo!.... Mi hija me ha dicho que soy del año de "Mari Castaña"...
 
 
 
Lo digo un poco en plan exagerado porque Blanca todavía tiene 4 años, pero es que al mismo tiempo ¡Ya tiene 4 años!...
 
¿Cuándo ha pasado?.
A ver... claro que me acuerdo de todos sus cumpleaños, que aunque ella me diga siempre que yo soy del año de mari- castaña (gran expresión sacada de no se qué brillante capítulo de Peppa Pig), todavía no estoy tan desmemoriada como para no recordar 4 cumpleaños... pero, al mismo tiempo, todavía me recuerdo dándole papilla, y ahora su comida favorita es la carne a la piedra (para regocijo y angustia de su padre).
Pues esta semana Blanca, como una niña "mayor" que es, ha invitado a una amiga a venir a merendar y me ha pedido: mamá, por favor, hay que hacer preparativos...
Y como es su primera vez, pues aquí estoy yo haciendo esos preparativos: viendo recetas para saber qué es exactamente eso de los pop cakes; haciendo broches; comprando cartulinas para hacer coronas...
Menos mal que mi crisis de Mari-castaña se mitiga cuando me pide que la coja en colo un poquito para ver los dibujos.... No soy tan mayor... Ni ella tampoco..
 


miércoles, 12 de febrero de 2014

                          

                             Un poco de magia...

 
Blanca siempre dice que ella es una princesa- hada (no un hada princesa, que es completamente distinto). Por desgracia hace ya un tiempo Canela, nuestra perra, aprovechó que no estábamos para ensañarse con su herramienta de trabajo, la varita mágica.
Hoy cuando llegue del colegio tendrá una de sustitución, no será fabricada en Japón, ni forjada por unos duendes, sólo cosida por mamá reciclando una cosa de aquí y de allá entre llanto y llanto del "hermanito"....
 
Pero estoy segura de que con ella podrá hacer auténtica magia; magia de verdad, de la buena, porque no necesita ningún instrumento para hacerla.
Estoy en plan deshidratación total, cayéndome la baba, desde ayer, cuando vino del cole con una pegatina en forma de corazón como premio a, me dice, "portarse bien". Luego me entero de que ha dicho en clase que quiere a todos los niños de la clase, incluso una que hay que le hace alguna día sí y día también... porque hay que querer a todos y que todos somos iguales, y que las niñas pueden hacer lo qué quieran; también jugar al fútbol y ser superheroes,  y no sé qué más dijo en su pequeño discurso, pero a mí ya me llegó para tener uno de esos ataques de "Es mi hija", que aún me dura.
Y sí... luego se puso en plan menos "mágica" y no quería irse a dormir, ni recoger su habitación... pero es que sólo es una niña, perdón..., una princesa- hada.

jueves, 6 de febrero de 2014

¡David se ha dormido!
 
Hoy escribo en color verde; verde esperanza... (a ver cuánto me dura este tinte)
Pero es que hoy estoy teniendo, después de muchos, muchos, muchíiiiiiiismos días, un poco de tiempo después de comer.
¡David se ha dormido! y nunca se duerme a esta hora (ni a ninguna), y Blanca está viendo Mary Poppins, por enésima vez, en su habitación.
Estoy segura de que la tarde me traerá algo con lo que pagar esto. No es gratis, lo tengo claro, pero tengo que disfrutarlo.... colgaré un par de cosas más en artesanio; veré la previsión a ver cuándo llega el próximo borrascón; diez minutos pueden dar para tantas cosas....

miércoles, 5 de febrero de 2014


 Hoy empiezo en Artesanio.com
 
 
Después de varios intentos, y es que a desastre con las nuevas tecnologías no me gana nadie, por fin he conseguido abrir tienda en artesanio.com. Un poco de fieltro y unas pocas puntadas, nada más...
 
 
 
 
 



martes, 4 de febrero de 2014

¿Por qué si pienso en una canción sobre la lluvia sólo se me ocurre... "Qué llueva, qué llueva...?...


Me pregunto por preguntarme algo... o porque me aburro; o porque me aburro y estoy mirando por la ventana, y tras el cristal a parte de un pobre señor que no domina su abrigo y parece una versión "enxebre" de Matrix, lo único que se ve es lluvia, lluvia y más lluvia. Y sí, me digo a mi misma, si  todavía estás en arresto domiciliario con David como compañero de celda porque tenemos más miedo a una nueva bronquiolitis que a ver el extracto de la tarjeta de crédito ( y eso es mucho, mucho miedo, y perdonadme lo fácil del comentario), entonces, qué más da....
Pero si que da, y da mucho, porque no es lo mismo mirar por la ventana y ver un rayito de sol; o descubrir que si apartas la vista de la tele, o de la pared, o de la pantalla del portátil, de repente hay más color en las nubes que las tonalidades que van del gris al negro más negro de las ciclogénesis como la que está llegando... Y es que aún encima está claro que hay una puerta mal cerrada porque no paran de entrar una tras otra, sin esperar casi a que se vaya la anterior.
Luego yendo cualquier día por ahí con el coche (por el Norte, se entiende) veo un cartel de esos que publicitan Galicia como un lugar misterioso que huele a piedra y a lluvia, y dice que el agua es vida o cualquier frase por el estilo... pues me tiene que dar un ataque de risa, o de lágrimas, aunque agua ya tengo bastante, porque el agua será vida... pero esto no lo es...
Día tras día con el mismo paisaje mojado, que si puedes salir de casa las botas de agua se han mimetizado ya con tus piernas y el gorro de lluvia te aplasta tanto el pelo que ya has dejado de peinarte hace más de un mes. Y, si como yo no puedes salir de casa, la factura de la electricidad subirá y subirá y subirá... porque siempre está oscuro y hay que tener la luz encendida, y la tele, y la consola, y el móvil, y cualquier cosa que entretenga a un enanito de 5 meses que no puede salir de casa hasta que mejore el tiempo... a un enanito y a su mamá...
Y, como no hay a dónde quejarse; o no sé a quién hacerlo; al mal karma de los del Norte, a un Dios mitológico; al Dios que conocemos desde siempre, a la Virgen de la Cueva, o la que sea; no sé si en la oficina de correos habrá un apartado especial y recogen las cartas, igual que recogen las de los reyes, pues me ha dado por escribir todo esto mientras intento convencer a David dándole por enésima vez el mismo mordedor del que ya estaba harto que hace 5 minutos o intentando que se aficione a Pocoyó, aunque muchas madres (de sitios con mejor clima, seguro, pondrían el grito en el cielo). Al menos hoy he tenido un poco de tiempo, y he podido crear otro bichillo de los mios, aunque con la que está cayendo, no estaba muy seguro de querer salir del cascarón...