martes, 16 de febrero de 2016

Cuento y te cuento.

 
 
 
Estoy en la terminal del corazón,
por donde pasan tus idas y venidas.
Aterrizajes y vuelos en mis labios.
Estoy recostada en una silla,
con el plástico clavándose en
mi espalda,
el sudor pegado a mis axilas;
el hambre atrasada en
el estómago.
 
Engarzo los minutos
en el cordón de mi zapato,
en mi pelo,
en los latidos de mi corazón;
en cualquier sitio,
para no olvidarlos.
Para no perderlos.
 
Envuelvo mi ansia en un pañuelo
de papel.
Una bola en el bolsillo
de mi abrigo.
Te echo de menos de celulosa
y aroma a menta.
Te echo de menos.
 
Cuento baldosas; segundos...
Cuento vasos de agua.
Cuento sonrisas desencontradas.
Te cuento.
 
Te cuento de cuando tu nombre
vuela entre las nubes...
De cuando mi corazón viaja,
polizón, en la barriga de una nave.
Te cuento de cuando me faltan tus dedos
leyendo en mi piel.
Un braille sólo nuestro.
De cuando le faltan piezas
a mi puzzle.
 
Incompleta.
Cuento y sigo contando,
días y video llamadas.
Te cuento.


10 comentarios:

  1. ¡Qué romántico te quedó este poema! Eva.
    Me han gustado tus bellas imágenes, como engarzar los minutos en el cordón del zapato o envolver el ansia en un pañuelo de papel y hacer luego una bola para guardarla en el bolsillo del abrigo ¡una preciosidad!
    Muchos besitos y ¡feliz martes!

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    1. Muchas gracias!... Por eso siempre tengo los bolsillos de los abrigos llenos de bolas de papel... Muchos besos

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  2. Me ha parecido muy ingenioso y por lo tanto, en cuanto a lo que a mí respecta, muy bueno. Es genial poder leer poemas tan cortos y que no sea necesario extenderlos más. Mi enhorabuena compañera. ¡Un saludo!

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    1. Muchísimas gracias, por leerlo y por tus palabras!. Un saludo!

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  3. Un poema corto que cuenta muhco , Estupendo. Un abrazo

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  4. Es precioso, Eva, lleno de magníficas metáforas que lo hacen muy visual. La imagen de envolver el ansia en el pañuelo me ha encantado.
    Un beso enorme

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    1. Gracias, Chari. Cuando estoy esperando una vuelta siempre me ocurre que lo que me rodea empieza a distorsionarse y a mutar... se me empieza a ir la cabeza, enredando todo con palabras y de ahí nacen estas metáforas... Besos y besos

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  5. Un poema precioso, Eva. A veces no hay más forma de medir la añoranza que contando las cosas que echamos de menos. Aunque no suelo leer mucha poesía porque soy una negada completa para entenderla y comentarla, tus versos me han gustado mucho.

    Un beso grande y feliz día!!

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    1. Gracias, Julia!. No creo que seas negada para entender y comentar la poesía! Nadie lo es!. Se trata de lo que lo que leemos nos dice a cada uno. Para eso es la poesía; para que el que la lee sienta algo. El problema es pensar que tenemos que "saber" lo que "dice" o "siente" el poeta en el momento en que la escribe, y eso es imposible (hay veces que ni uno mismo lo sabe). Una misma poesía es "una" para cada "uno" de los que la leen (incluido el escritor). Otro beso! y muy, muy feliz día!

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