miércoles, 8 de abril de 2015

Ya se marcharon los árboles...

Durante esta Semana Santa ha hecho muy buen tiempo. Sol, calor... Pero no ha sido así para todos, para los árboles ha hecho muy mal tiempo; muy malo. Han empezado los incendios: descuidos, accidentes; asesinatos, muchas veces... Pierden la vida árboles, plantas, animales...
Es descorazonador pasar en coche y ver que el paisaje se ha tapizado de colores oscuros y crujientes.  Es descorazonador abrir la ventana y notar las cenizas en el aire confundidas con el polen que trae la primavera.
El aire se pone de luto. Es triste.


Ya se marcharon los árboles
buscando su propio cielo,
arrastrando entre crujidos
sus raíces mutiladas.

Ya se marcharon los árboles
y nos quedamos marchitos,
y nos quedamos muriendo,
abrasados en las piras
que con sus cuerpos prendemos.

Ya se marcharon los árboles.
Se van alejando en fila,
en señal de velatorio
por el bosque que agoniza.

Aún resuenan en sus copas
las canciones de verbena.
Aún resuenan en sus copas
los amores de verano,
los villancicos de nieve;
los olores de merienda.

Ya se marcharon los árboles,
llevándose los recuerdos
grabados en sus cortezas;
un paquete de iniciales
y una maleta de adornos
de alguna pasada fiesta.

Van desfilando los pinos,
y los robles, y los cedros,
entre lágrimas del sauce,
y los frutos del almendro.

Ya se marcharon los árboles
porque expiró su contrato.
Porque si no hay corazón,
no es humano el ser humano.

Ya se ha quemado en el fuego
el ámbar con que firmaron
darnos sombra en el verano
y calor en el invierno.

Ya se han quemado en el fuego
la confianza y las promesas.
Ahora ya no queda bosque,
sólo son madera muerta
y mil rincones vacíos
que cubrirán las aceras.

Adiós árboles, viento y agua.
Adiós verano e invierno,
primavera inaccesible,
otoño dulce y tostado,
invierno frío y espeso.
Adiós árboles soñados.

Aunque no sea consuelo,
nos volveremos a ver.
Estáis en mi propio cielo.

4 comentarios:

  1. Qué triste. Aquí en Asturias no hay demasiados incendios y yo no me doy demasiada cuenta de este tema pero cuando lo leo o veo en la tele me parte el alma, tantos árboles y animales,uffffff. Y lopeor es que generalmente es por causas humanas, y encima muchas veces a propósito. Un besín y me gusa mucho el poema.

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  2. Aquí hay muchos. A veces,aunque parezca exagerado se huele el humo en el aire. Muchas gracias por leerme. Besos

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  3. Adiós árboles, la deforestación va dos por delante de la reforestación, adiós árboles, cuando la negligencia humana sobrepasa la oxigenación que nos proporcionan, me encantó tu poema, bello por su contenido y su forma.
    Abrazos!

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  4. Muchas gracias por leerme y por tus palabras. Es algo que me entristece mucho, muchísimo. Donde yo vivo,por desgracia, lo vemos en directo todos los días. Un abrazo

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